martes, 25 de diciembre de 2012

#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 19


#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 19

Oh dios, no Emma, no, ¿cómo va a estar enamorado de ti? Anda no flipes.
- ¿Te pasa algo?- Me acarició Justin la espalda.
- Eh… No, nada.
- Pues venga, vamos a cenar.

(EMPIEZO)

Me levanté del sofá y me dirigí a la cocina.
- Quedaros aquí, voy a avisar a los que faltan.- Nos dijo Ash.
- Vale.- Respondí y me senté una silla mirando el móvil.
- ¿Qué has hecho esta tarde?- Me preguntó Justin mientras se sentaba a mi lado.
- No mucho…
- Emma, ¿estás bien? Te noto rara.
- Sí, sí, no es nada.
Después de esa breve conversación, entraron por la puerta Chaz, Samantha, Ryan y Ashley. Se sentaron en las sillas alrededor de la mesa, empezamos a cenar unas ensaladas que había preparado Ash. Estábamos hablando y diciendo tonterías, no parábamos de reír. Me fije en Samantha, es verdad, no paraba de mirar y sonreír a Ryan, pero a la vez no dejaba de darle besos a Chaz. Cuando menos me lo esperaba, empezó a hacer lo mismo que hacía con Ryan pero con Justin, - ¿que coño hace?- pensé. Espera un momento, ¿estaba celosa? No, no, no, solo me preocupaba por Chaz o eso quería creer.
Al terminar de cenar, recogimos los platos y nos fuimos al salón. Nos tumbamos en el sofá y pusimos una película de terror. A mitad de la película me fijé en que Samantha estaba abrazada a Chaz y Ashley a Ryan, supongo que sería porque tenían miedo. Fue entonces cuando Justin se acercó a mi oído y me susurró:
- Puedes abrazarme si tienes miedo, eh.
- No, gracias.- Respondí.
Vale, sí, tenía un poco de miedo, un poco bastante, pero no pensaba abrazarle.
- Como quieras, pero porque me abraces no te va a pasar nada.- Siguió diciéndome.
No le contesté y continué viendo la película. Al acabar, Chaz y Samantha se levantaron del sofá.
- Sam y yo nos vamos a la habitación, buenas noches.- Se despidió Chaz.
- Buenas noches, yo también me voy, estoy cansada.- Añadí.
Me levanté del sofá, me despedí de todos y subí las escaleras para llegar a mi habitación. Cuando entré, cerré la puerta, me puse el pijama y entré a un pequeño baño que había en esa habitación. Cuando estaba dentro del aseo, me lavé los dientes y empecé a oír extraños ruidos en mi habitación, salí, miré a los lados, no había nadie. Ya me estaba empezando a asustar, -serán imaginaciones mías- pensé. Unos fuertes brazos me cogieron de la cintura y una voz me dijo ‘boo’, no me hizo falta girarme para saber quien era, reconocí enseguida su voz.
- Me has asustado, idiota.
- Si me hubieras abrazado mientras veías la película ahora no tendrías miedo.- Rió.
- Eso será. ¿Qué haces aquí?
- También es mi habitación, ¿recuerdas? Y tengo sueño.
- Mierda, es verdad.
- Ya veo como te alegras.
- Pues sí, venga, vamos a la cama.
- Uy, Emma, nunca pensé que me lo pedirías así.- Rió.
- Tú eres tonto, ¿verdad? Venga, ponte el pijama y a dormir.
Me solté la coleta que llevaba y me metí en la cama. Justin se metió al baño, cinco minutos después salió, sin pijama, con tan solo unos boxers y se metió en la cama.
- No irás a dormir así ¿no?- Lo señalé.
- ¿Prefieres que me los quite?- Rió.
- Tío, Justin, me pones de los nervios.
- Simplemente te pongo.- Volvió a reír pícaro.
- Vete a la mierda. Conmigo no vas a dormir así, eh.
- Emma, cariño, yo siempre duermo así. Por lo tanto buenas noches y que descanses.- Se dio la vuelta y se durmió. Como no me apetecía seguir discutiéndole, yo hice lo mismo y me dormí.
*Al día siguiente*
~Narra Justin~
Me desperté, miré el reloj del móvil, eran las nueve de la mañana, -qué pronto- pensé. Me había desvelado, ya no tenía sueño, por lo tanto me levanté. Miré a Emma, era tan bonita cuando dormía. Me puse unos pantalones de chándal y cogí mi móvil.
- Mmmmm… Justin…- Me dijo Emma.
- ¿Qué pasa?- Me acerqué a ella.
- Tengo frío…- Susurró.
Cogí una manta que había a los pies de la cama y se la eché por encima.
- ¿Así mejor?- Pregunté.
No me respondió, se había vuelto a quedar dormida.
Me bajé al salón, vi a Ashley tumbada en el sofá, la cual cosa me sorprendió.
- Buenos días, preciosa.- Le di un beso y me senté a su lado.
- Buenos días, cielo.- Me sonrió.
- ¿Qué haces despierta tan pronto?
- Me desvelé, ¿y tú?
- Igual.
No volvimos a intercambiar palabra, solo prestamos atención a la televisión.
~Narra Emma~
Me desperté y me froté los ojos. Miré mi reloj, eran la once, y a y media había quedado con Tom. Me levanté de la cama, abrí mi maleta y me puse esto: 

Me hice una trenza al lado, me puse algo de rimel y me hice la raya. Cogí mi móvil y bajé al salón.
- Buenos días.- Saludé.
- Vaya, que guapa te has puesto, ¿no?- Me dijo Justin sonriente.
- Gracias.- Noté como mis mejillas enrojecieron un poco.
- Oye, ¿y por qué te has puesto tan guapa?- Me preguntó Ash.
- Pues, por nada en especial. Solo que ahora he quedado con Tom.
- Ah, pues pásalo bien, ¿vienes a comer?
- Gracias. No sé, luego te digo algo ¿si?
- Vale.
Me despedí y salí por la puerta.
~Narra Justin~
- ¿Tom?- Miré extrañado a Ashley.
- Sí, un chico que conoció ayer.
- Ah…- Bajé la mirada.
- Hey, no te preocupes, no es nada serio.
- Ya, si me da igual.
Al rato bajaron los que quedaban en la planta de arriba. Se sentaron con nosotros en el sofá y se pusieron a ver la tele. Estuvimos toda la mañana callados, sin decir nada, hasta que sobre la una alguien llamó al móvil de Ash.
- Dime cielo.- Contestó Ashley. Supongo que por como lo dijo sería Emma.- Ah, vale, como quieras, ahora nos vemos.- Colgó.
- ¿Quién era?- Pregunté.
- Emma.
- ¿Y qué quería?
- Dice que viene a comer.
- Ah, bien.- Contesté.
- Ya, pero dice que viene con ese tal Tom.
- Ok.- Respondí molesto.
¿Enserio? Solo lo conoce de hace a penas un día y ya lo ha invitado a comer, no lo entiendo.
A las dos o así, Emma llegó.
- Hola chicos.- Dijo ella.
- Hola.- Saludaron. Yo ni me digné a mirarla.
- Mirad este es Tom, ellos son Ryan, Ashley, Chaz, Samantha y Justin.
- Hola.- Dijo Ash mientras sonreía y le daba dos besos.
- Tengo hambre.- Rió Emma.
- Venga, pues voy a preparar algo de comer.- Contestó Ash.- Justin, ven a ayudarme.- Añadió.
Me dirigí a la cocina, donde se encontraba Ashley.
- ¿Qué querías?- Pregunté seco.
- No te preocupes, no tiene nada que hacer a tu lado.
- ¿Cómo?
- Pues eso, ¿no has visto al Tom ese? Chico, si tiene cara gilipollas, está bueno sí, pero a ti no te gana nadie.- Me guiñó un ojo.
- Eres mala, lo sabes ¿no?
- Que va, solo tengo razón.
- Gracias.- Sonreí.
- ¿Por qué?
- Por todo lo que haces por mí, por ayudarme día a día y porque siempre, desde que nos conocimos, has estado ahí, cosa que no ha hecho prácticamente nadie.
- No las des.- Me miró a los ojos.- Mira, sé que tú con las chicas no te has comportado muy bien que diga, pero también sé que nunca te habías enamorado, y recuerda siempre estaré ahí, somos como hermanos.
- ¿Cómo que nunca me había enamorado?
- Venga, Justin, conmigo no hace falta que finjas, se que estás enamorado de ella, lo sé desde la primera vez que os vi en nuestra habitación.
- ¿Qué dices? A ver, me gusta y tal, pero tanto como enamorado, lo que se dice enamorado, pues no.
- Tú sigue fingiendo que no la quieres y al final se buscará otro novio. Bueno, voy a llamar a los demás para que vengan a comer.
Ashley era la única que me hacía sacar una sonrisa cuando estaba mal. La conocí hará un año, en realidad nadie sabe porque la quiero tanto si no me la tiro, y es que, cuando ella llegó nueva al internado, cuando la vi me fijé en lo buena que estaba, y como no, fui a por ella, pero Ash me supo parar los pies, me dijo que no, que no tendría sexo conmigo y bueno, eso me hizo darme cuenta de que no era una barbie sin cerebro, y que valía la pena. Tiempo después se la presenté a Ryan y pues, se enamoraron. Hacen una buena pareja, la verdad, Ash es una chica fantástica y Ryan también.
De repente entraron todos por la puerta e interrumpieron mis pensamientos.
- Venga, a comer.- Ordenó Ashley.
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Hola, holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa*-*
A ver, tengo varias cosillas que decir, ¿si?
1ª: Veréis, he decidido subir hoy un capítulo y como no sé cuando subiré, os prometo que la próxima subida si será maratón, enserio, os lo prometo*0*
2ª: ¿Me podéis recomendar, por favor? Es que con esto de que tardé mucho en subir pues perdí lectoras y como que no me hace mucha gracia. POR FAVOR OS LO PIDO.
3ª: Habéis vuelto a las andadas e.e Pues no me gusta D: Me habéis vuelto a dejar comentarios con un simple ‘siguiente, me encanta, me encanta, me encanta adhsgfjhsfg’ (no incluyo a todas, pero sí a la mayoría) y bueno, pues que yo quiero que me dejéis un comentario extensooooo*^* Pero ojo, cuando digo extenso no me refiero a que me pongáis ‘siguiente’ ochenta veces, sino que me deis vuestra opinión y tal.
4ª: Puéh no sé que máh, no se saeeeeeeeeeeh xddd Bueno, ya me callo.
Ale, os quiero, y ¡FELIZ FIN DEL NAVIDAD! Disfrutad.
P.D.: Seguidme en twitter @Biebs_my_drug sigo de vuelta:3

sábado, 15 de diciembre de 2012

#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 18


#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 18

- Yo si quieres te ayudo a enjabonarte- Me dijo Justin a la vez que me guiñó un ojo.
- No hace falta, ya puedo yo sola.- Sonreí y entré en el baño.

(EMPIEZO)

Estuve un buen rato en la ducha, me gustaba la sensación de bienestar que me daba el agua cayendo por mi espalda. Cuando por fin terminé, me puse el pijama y me sequé el pelo. Salí en la habitación, ahora solo estaba Ashley, con el móvil y tumbada en la cama.
- Ya era hora.- Me dijo.
- Es que estaba muy a gusto.- Reímos.
Estuvimos toda la tarde hablando de nuestras tonterías y riendo. Hasta que a las diez o así nos cansamos y nos dormimos.
- Buenas noches, cielo.- Me susurró Ash.
- Buenas noches, te quiero.- Le respondí.
*Al día siguiente*
Me levanté, me puse unos vaqueros y una camiseta azul. Cogí mi mochila y me fui directa a clase. Estuve toda la mañana un tanto aburrida, hasta que a las dos, terminamos la jornada. Recogí los libros y salí corriendo al comedor, ya que era allí donde habíamos quedado todos.
Al llegar, como no, ya estaban todos allí, excepto Chaz.
- Hola.- Saludé. Me respondieron con un gesto y a continuación vino el que faltaba con una chica, supongo que su novia.
- Hola chicos.- Dijo Chaz.
- Buenas.
- Mirad, esta es Samantha, mi novia. Él es Justin y el Ryan, mis mejores amigos.
- Hola.- Dijo ella con una sonrisa tonta.
- Y ella es Ashley, la novia de Ryan, y bueno… ella es Emma, la casi-novia de Justin.- Rió.
- Idiota.- Le dije sonriendo.
Samantha le dio dos besos a Ashley, en cuanto a mí, fue más seca, como si algo le impidiera dármelos.
- Bueno chicos, vamos a coger las maletas y nos vamos ¿si?- Pregunto Ash.
- Claro.- Sonreímos.
- Pero… Al final, ¿cómo vamos?- Preguntó Chaz.
- Pues a ver, tú, Samantha, Ryan y yo en el coche de mi novio.- sonrió.- Y esta parejita,- nos señaló a Justin y a mi.- pues en el coche de Justin.
- Ah, vale.- Respondió Chaz.
Subimos a las habitaciones a coger las maletas, las bajamos. La mía la llevé hasta el coche de Justin, abrí el maletero y la metí. Entonces él se puso en mi espalda, se acercó a mi oído y me susurró:
- ¿Ves, pequeña? Todo nos une.
Ignoré su comentario, cerré el maletero y me fui directa al asiento del copiloto. Justin se sentó en el coche, encendió el motor y me volvió a dirigir la palabra.
- Parece ser, que me vas a tener que aguantar todo un fin de semana y encima en la misma habitación.- Sonrió pícaro.
- Anda, no me lo recuerdes que aun me bajo.
Estuvimos callados un buen rato, hasta que me intenté dormir, pero Justin me despertó.
- Eh, pequeña, que te duermes.- Me acarició el brazo.
- ¿No me digas? Es lo que intentaba.- Le respondí con los ojos cerrados.
- Borde.- Rió.- Venga, cuéntame algo.
- Y yo que sé.
- ¿Hacemos un juego? Yo te hago una pregunta y tú la respondes, y luego al revés.
- Pues si no hay nada mejor que hacer, vale.- Contesté.
- Empiezo yo. ¿Cuál es tu color favorito?
- El verde. Me toca, ¿con cuantas chicas te has acostado?
- Que directa.- Rió.- No sé, bastantes.- Volvió a reír y yo le miré de mala manera.- ¿Qué quieres que haga? Estoy muy bueno.- Siguió riendo.
- Idiota… Venga te toca.
- Y tú, ¿con cuantos chicos te has acostado?- Me preguntó.
- Ah… Eso es privado.
- Pero yo te respondí.
- Porque quisiste. Me vuelve a tocar.  ¿Te has enamorado alguna vez?
- No estoy seguro.- Se puso nervioso, lo noté, le temblaba la voz y el pulso, como si estuviera mintiendo.- Me toca. ¿Te gustan los animales?
- Sí. Me toca otra vez. ¿Tienes hermanos?
- Sí, dos pequeños, Jazzy y Jaxon, son realmente adorables.- En ese momento se le iluminaron sus ojos color miel y sin quererlo se le provocó una pequeña sonrisa en el rostro.- Algún día los conocerás.
- ¿Por qué no eres así con todo el mundo?
- ¿Cómo?- Me miró.
- Pues eso, que cuando estás conmigo pareces otro, no el mismísimo ‘Justin Bieber que se ha tirado a todas las barbies del campus’.
- Cosas.- Volvió a mirar a la carretera y a continuación puso música. Dejamos de hablar hasta que llegamos a la casa rural.
Justin aparcó el coche, nos bajamos y sacamos las maletas.
- Wow, es realmente grande.- Me sorprendí.
- Sí.- Rió Ryan mientras bajaba de su coche.- Vuestra habitación está arriba a la izquierda.
- Vale.- Sonreí.
A continuación, Ashley se puso a mi lado ‘luego baja al salón, te quiero contar una cosa’ me susurró al oído, yo le respondí con un simple asentimiento de cabeza. No sé que me querría decir, parecía rara.
Justin y yo cogimos las maletas, nos subimos a nuestra habitación. Nada más entrar no pude fijarme en otra cosa: solo había una cama de matrimonio. Y no, yo no pensaba dormir junto a Justin, oh no.
- ¡ASHLEY WALL!- Grité.
A los dos minutos apareció ella.
- Dígame señorita Green, ¿que desea?- Rió.
- ¿Qué es esto?- Señalé la cama.
- Pues una cama, sirve para dormir o para hacer otras cosas.- Me guiñó un ojo.
- Pues no me da la gana dormir en la misma cama que este.- Ahora señalé a Justin.
- Venga Emma, no creo que te haga nada, y si te viola te aseguro que lo disfrutarás.- Rió y se fue.
- No pienso dormir contigo.- Me dirigí a Justin.
- No digas tonterías, si lo estás deseando.- Sonrió.
- Que creído te lo tienes Justin.
- Puede.- Sonrió.- Pero al final duermes conmigo ¿a que sí?
- Mira, como quieras, no me apetece discutir. Me voy al salón.
Bajé a la primera planta, era allí donde se encontraba el salón y donde Ash me había dicho que fuera.
Al entrar en la sala, la vi tumbada en el salón con el móvil, como no, estaba enganchada a twitter.
- Hola, eh.- La saludé y me senté a su lado.
- Ah, hola, no sabía que habías entrado.- Me sonrió y dejó el móvil.
- Bueno, aquí estoy, ¿de qué me querías hablar?
- Es sobre Samantha. ¿Cómo te ha caído?
- Bien…- Rodé los ojos.
- Venga Emma, di la verdad.- Me insistió.
- A ver, no es que me caiga mal, porque no la conozco prácticamente nada, pero es que, hoy en la cafetería os ha saludado a todos con una amplia sonrisa y con dos besos, y a mi pues como que me ha ignorado e incluso me ha mirado mal, y joder, que yo sepa yo no le he hecho nada.
- Ya, bueno, eso te quería hablar yo. Es que antes, cuando íbamos en el coche, Samantha me ha estado mirando mal, y eso no me molesta, pero lo que no aguanto es que le estaba poniendo ojitos a Ryan y no paraba de mirarlo, y ella sabe que es mi novio, joder.
- Bueno, Ash, a lo mejor ha sido una impresión tuya, no la conocemos mucho.
- No sé, pero no me gusta…
- Venga,- me levanté- deja de pensar en eso y vamos a dar una vuelta.- Estiré de su brazo.
- No, no me apetece, ve tú.
- Venga.- Insistí y volvió a negar con la cabeza.- Bueno, pues vengo ahora después ¿si?
- Claro.
Cogí una rebeca fina, ya que fuera hacía un poco de frío. Salí de la casa, empecé a caminar. Miré alrededor, todo era verde, bonitos y fuertes árboles en cuyas copas se posaban las ardillas. Iba tan evadida de todo que no me di cuenta de lo que había delante mía, fue entonces cuando me choqué contra alguien, miré para arriba y que di cuenta de que era un chico alto, fuerte, con unos ojos un tanto peculiares.
- Perdón…- Me disculpé.
- No importa.- Me sonrió.- Soy Tom, encantado.
- Yo Emma.- Sonreí.
- ¿Eres de aquí?
- No, he venido con unos amigos a pasar el fin de semana en una casa rural.- Señalé la casa.- ¿Y tú?
- Igual que tú, pero me alojo en esa casa.- Señaló su residencia, estaba situada cerca de la nuestra pero, la suya era más pequeña.
Pasé toda la tarde con Tom, era un chico divertido, sin complicaciones, al igual que atractivo.
Miré el reloj, eran las nueve – que tarde- pensé.
- Oye, Tom, me voy a casa, ¿nos vemos mañana?
- Claro, como quieras.
- ¿A las once y media?
- Me parece bien. Hasta mañana.
- Adiós.
Salí corriendo para llegar cuanto antes a casa, hacía frío y no llevaba ninguna chaqueta de abrigo. Entré y Ash seguía tumbada en el sofá.
- ¿Dónde te has metido?- Me preguntó.
- Pues verás,- me senté a su lado y me quité los zapatos- he conocido a un chico, se llama Tom, es muy majo.
- ¿Está bueno?
- Sí.- Sonreí tontamente.
- Y ¿qué pasa con Justin?
- ¿A qué te refieres?- Se me borró la sonrisa de la cara.
- Pues eso, ¿cómo le sentará?
- Yo que sé, me da igual como se sienta, entre él y yo no hay nada.
- Bueno…
- Mira, sí, puede que Justin quiera acostarse conmigo, pero nada más, solo quiere sexo y no me da la gana.
- Bueno, es lo que tú te crees.
- No te entiendo, ¿qué quieres decir, Ash?
En ese momento bajó Justin y nos interrumpió:
- ¿Cenamos? Tengo hambre.- Rió.
- Claro.- Dijo Ash mientras iba a la cocina.
¿Qué quiso decir con la frase ‘Bueno, es lo que tú te crees.’? Me dejó confusa, con la duda en la cabeza, lo primero que se me ocurrió pensar fue que Justin estaba realmente enamorado de mí, pero eso no puede ser, él nunca se ha enamorado, ¿por qué iba a ser yo la primera? De repente me vino un flash back a la cabeza.
*FLASH BACK*
- Porque quisiste. Me vuelve a tocar.  ¿Te has enamorado alguna vez?
- No estoy seguro.- Se puso nervioso, lo noté, le temblaba la voz y el pulso, como si estuviera mintiendo.- Me toca. ¿Te gustan los animales?
*FIN DEL FASH BACK*
Oh dios, no Emma, no, ¿cómo va a estar enamorado de ti? Anda no flipes.
- ¿Te pasa algo?- Me acarició Justin la espalda.
- Eh… No, nada.
- Pues venga, vamos a cenar.
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Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento,
lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento y así hasta infinito.
Lo sé, soy la peor, he tardado un mes o así en subir, pero he tenido problemas familiares, además sigo sin ordenador y he tenido que hacer las recuperaciones, que por cierto las he recuperado todas ¡WEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! Ocya._. Pues eso que espero que os haya gustado el capítulo, que lo he hecho lo mejor que he podido:$
Y por cierto, muchísimas gracias a todas por no desesperaros y gracias a estas chicas que me ayudan día a día:
-Babette Di Laurentis, gracias por todo enserio, eres lo mejor que se puede encontrar ahfsiufhsaiufha, te adoro.
- Naiara Pirada, eres grande, muy grande, nunca lo olvides, te quiero mucho.
- Lena McCan, bueno Mayde que si has llegado a leer hasta aquí, que gracias pero deja de perder el tiempo guarráh JAJA te quiero demasiado.
Ale, ya me callo, que soy mu’ pesáh.
Os amo más que a nada.
P.D.: Lo último y me callo; los que han intentado matar a mi Justin, que os follen, gilipollas, le tocáis un pelo y os juro que os arranco la cabeza y os la meto por el culo, ¿si? Pues ale, ya me he quedado a gusto.
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