miércoles, 30 de enero de 2013

#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 21


#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 21

- Eres tonto.- Reí.- Bueno, podríamos intentarlo ¿no?
- Obvio.- Me dijo lo más sonriente que lo había visto nunca.
- Pero, prométeme una cosa.- Dije.

(EMPIEZO)

- Dime.- Respondió.
- Durante esta semana que se supone que estaremos saliendo, no se lo diremos a nadie ¿si? Delante de la gente seremos como siempre, amigos y ya está.
- Entonces, quieres decir que seamos novios a ‘escondidas’.
- Sí, eso, ¿te importa?
- Claro que no, si es lo que quieres.- Se me acercó y comenzó a besarme. Ese beso era realmente bonito, fue distinto a todos los demás.
Me separé un instante de su boca y susurré:
- Tengo frío.- Reí.
- Venga, pongámonos el pijama no vaya a ser que nos constipemos.
- Vale.- Sonreí.
Me levanté y cogí mi pijama. Entré en el baño, me sequé un poco con una toalla y comencé a ponerme la ropa que había cogido.
Me senté en un taburete que había dentro del aseo- ¿qué has hecho Emma?- pensé. Ahora mismo me sentía como si hubiera acabado de saltar de un avión para hacer paracaidismo, pero sin haber comprobado antes si el paracaídas funcionaría, puede que después de lo que acababa de hacer empezase una nueva etapa en mi vida, tendría otro novio que me trataría como a una reina, pero a lo mejor, yo no sintiese nada de amor por él y pues que solo me atrajera físicamente y si eso pasase pues seguramente Justin y yo dejaríamos de ser amigos y no quiero perderlo.
*TOC TOC*
De repente unos golpes en la puerta interrumpieron mis pensamientos.
- ¿Si?- Pregunté pegada a la puerta.
- ¿Sales ya? Que al paso que vas cuando salgas ya se habrá acabado el fin de semana este.- Me dijo Justin mientras reía.
- Voy, no seas pesado.- Reí.
[…]
Nos encontrábamos en el salón, concretamente en el sofá, sentados. Justin no paraba de besarme, la cual cosa me gustaba y mucho. Era muy tierno y muy dulce, sus besos eran suaves y delicados excepto algún que otro que me daba con algo más de pasión, pero aún así seguían siendo dulces.
Pasamos lo que quedaba de tarde en el sofá dándonos besos y haciéndonos caricias. También me estuvo enseñando algunas de sus canciones; eran preciosas, las melodías, las letras, todas las canciones eran realmente preciosas.
De repente oímos voces que procedían de la puerta principal.
- Esos deben de ser los chicos.- Me dijo Justin.
- Seguramente.- Respondí.
Nos separamos para que no nos vieran juntos, cada uno se sentó en un extremo del sofá y pusimos la televisión. A continuación observamos como la puerta se fue abriendo poco a poco, fue entonces cuando entraron los chicos.
- Buenas.- Saludó Ash.
- Hola.- Sonreí.
- Bueno, me voy a mi habitación.- Dijo Justin mientras se levantaba.
- Nosotros nos vamos también a la nuestra.- Dijeron Chaz y Samantha.
- De acuerdo.- Asintió Ashley.
- Yo me voy a dar una ducha, cariño.- Informó Ryan a Ash y a continuación le dio un beso.
Cuando ya se habían ido todos, Ash se acercó a mí y se sentó a mi lado.
-Vaya, parece que nos quedamos solas.- Me dijo.
- Pues sí.- Sonreí.
- Oye, por cierto, ¿qué tal con Tom?
- Ah, bien, bueno, la verdad es que paso de él, no sé, es un poco simple y prefiero esperar a ver si encuentro a otra persona.
- Claro que sí, tú espera, que seguro que encuentras a alguien mejor.- Contestó.
- Eso espero.
Me sonrió.
- Bueno Ash, voy a mi habitación, a ver si descanso un poco.
- Como quieras cielo. Ahora luego os llamo para la cena.
- Vale.- Sonreí.
Me dirigí a mi habitación, abrí la puerta y asomé la cabeza.
- ¿Se puede?- Pregunté.
Justin estaba tumbado en la cama boca arriba, con las manos detrás de la cabeza.
- Claro.- Me sonrió.
Pasé a la habitación y me tumbé a su lado.
No sabía que decir ni que hacer, no sabía como comportarme. Hasta que él rompió el silencio tan incómodo que había.
- ¿Qué tal?- Preguntó sonriente mientras acercaba su cara a la mía.
- Bastante bien, ¿y tú?- Sonreí.
- Mejor que nunca.
Acto seguido de pronunciar esas palabras comenzó a besarme otra vez. Era una adicción, no podía dejar de besarlo es como si algo por dentro de mí no me dejara separarme de sus labios.
- Te quiero.- Me dijo.
Después de esas palabras me quedé un tanto confusa o no sé. No podía responderle con un ‘Y yo a ti’ porque no estaría diciendo toda la verdad, ya que decir te quiero era algo bastante fuerte que no se puede decir porque sí, eso hay que sentirlo, pero tampoco me podría quedar callada, no quería que pensase que no sentía nada por él. Después de ese breve pensamiento le contesté con un simple: ‘Me gustas’.
Estuvimos un rato dándonos besos y caricias. A continuación le di un par de besos por el cuello, pero fue entonces cuando creo que Justin lo mal interpretó y noté como su mano se colaba por debajo de mi camiseta.
- Para, Justin.- Aparté su mano de mi pecho.
Seguimos besándonos tranquilamente, pero él volvió a jugar con su mano colándola otra vez por mi camiseta.
- Para, por favor te lo pido.- Volví a insistir quitando su mano de mi barriga.
Parecía que ya me había hecho caso, pero entonces volvió a colar su mano por mi camiseta e intentó desbrochar mi sujetador. Me puse bastante nerviosa y fue entonces cuando aparté su mano bruscamente y me levanté de la cama.
- ¿Qué coño te pasa? Te estoy diciendo que pares, ¿qué parte no entiendes?
- Emma…
- No, Emma, no. Es que si solo me quieres para el sexo y ya está pues paso, pensaba que me querías o algo.
Me bajé al salón, Ashley ya no estaba, supongo que habría subido a su habitación o algo. Estuve sola un rato hasta que empezó a bajar gente.
- ¿Cenamos?- Preguntó Ashley.
- Claro.- Me dirigí a la cocina.
- ¿Te pasa algo? Te noto, no sé… Enfadada.- Me preguntó Ash.
- No, nada. ¿Y los demás?
- Bueno vale. Ahora vienen.
- Vale.
Hicimos unas ensaladas y poco más. Nos sentamos en la mesa. Estuvimos callados, ya que Ash, Ryan, Samantha y Chaz estaban agotados, y Justin y yo, pues… no hablamos. Al terminar, recogimos nuestros platos y nos fuimos al sofá. Al rato me levanté.
- Buenas noches.- Dije. Me acerqué a Ashley y le di un leve beso en la mejilla.- Te quiero.- Susurré.
Subí a mi habitación, entré en el cuarto de baño que había dentro de ella. Me lavé los dientes, salí y me tumbé en mi lado de la cama. Cogí el móvil, vi mi fondo de pantalla, éramos Amy y yo, la echaba mucho de menos. Lo volví a dejar en la mesilla de noche, apagué la luz y me acosté. No me podía dormir, la verdad no tenía sueño pero no quería seguir allí abajo, más que nada por Justin.
Empecé a dar vueltas por la cama, seguía sin poder dormir, de repente oí como la puerta de la habitación se habría, suponía que era Justin, por lo tanto me tumbé bien y me hice la dormida. Comencé a oír sus pasos, notaba como se iba acercando a la cama. Se tumbó a mi lado. Empezó a dar vueltas, no se estaba quieto. De repente se acercó a mí, me acarició el brazo y me susurró al oído:
- Emma, ¿estás despierta?
No contesté, intenté hacerme la dormida, no tenía ganas de hablar con él.
- Venga, no te hagas la dormida, sé que estás despierta.- Continuó insistiendo.- Por favor, Emma…
No tenía ganas de seguir escuchándole y por no oírlo susurré:
- ¿Qué quieres?
- Lo siento.- Continuó acariciándome el brazo.
- Déjame, tengo sueño.- Dije con los ojos cerrados.
- Lo siento, de verdad. Siento haberte subestimado, tú eres diferente a las demás, no quiero joder esto, quiero demostrarte que soy un buen novio.
Al oír lo que dijo me incorporé y lo miré extrañada.
- ¿A qué te refieres con que soy diferente a las demás?
No sé porque, pero esa frase me la había tomado a mal.
- Pues que, no sé, las demás son, con perdón, más golfas.- Ante eso último reí.- No, enserio, antes yo pensaba que ellas solo servían para el sexo y ya está y pues estaba acostumbrado a hacerlo con ellas nada más conocerlas. Pero, contigo es distinto. Me gustas demasiado y sé que tú no eres de esas, lo siento mucho, de verdad.
- A ver, Justin, te entiendo, pero como tú has dicho yo no soy así, no me gusta ir rápido y pues entiendo que te apetezca hacerlo, pero yo…
- Nunca lo has hecho, ¿verdad?- Continuó mi frase.
- No, y pues no sé cuando estaré preparada, quizá dentro de dos semanas quizá dentro de meses o no sé, pero no quiero que te suponga un problema.- Agaché la cabeza.
- Eh, no te preocupes.- Levantó mi cabeza.- No te voy a obligar a hacer nada que no quieras hacer. Y si ves que algún día me paso, me pegas un bofetón y verás como paro.- Reímos.
- No te pienso pegar.- Le miré a los ojos y ahora fui yo la que empezó el beso.
- ¿Tienes sueño?- Me preguntó sobre mis labios.
- No mucho, ¿y tú?
- Tampoco.- Sonrió.
Nos tumbamos en la cama, y estuvimos hablando un rato, hasta que nos quedamos dormidos, o al menos yo.
-----------------------------------------------------------------------
Amores:3
A ver, os tengo que decir varias cosas ¿si?
1ª: Pues eso, que espero que os haya gustado y que me dejéis un comentario algo largo y trabajado, ¿va? Que me cuesta lo suyo esto de escribir.
2ª: Siento haber tardado, pero estoy liadísima con trabajos, exámenes, etc. Y casi no cojo el ordenador.
3ª: Esto es importante: No se muy allá como seguir la novela, por lo tanto, ayudadme. Solamente quiero que me digáis que queréis que pase, y no me refiero a: ‘que sean novios, follen y bla bla bla’, sino a que si queréis que Justin le ‘traicione’ a Emma, o si queréis que pase algo con Samantha o Heather o Amy, etc. Pues eso, decídmelo y así ya veré lo que hago, por favor os lo pido.
ÚLTIMO: Como algunas ya saben, tengo otra novela ‘Nunca es tarde para corregir los errores’ y pues las que no la leáis pasaros al otro blog a ver si os gusta, solo lleva 3 capítulos.
Ya me callo, ya.
Os quiero y gracias<3

domingo, 13 de enero de 2013

#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 20



#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 20

De repente entraron todos por la puerta.
- Venga, a comer.- Ordenó Ashley.

(EMPIEZO)

Nos sentamos en la mesa, Ash había hecho unas pizzas que había en la nevera. Estuvimos bastante callados, como si hubiera tensión o no sé. Miré a los que estaban sentados en la mesa, y en realidad más que un fin de semana de amigos parecía de parejitas. A ver, Ryan y Ash; Chaz y Samantha, pues lo entiendo, antes de hacer el viaje yo ya sabía que iban a estar en ese plan, más que nada porque son novios, pero Emma, joder, no pensaba que ella me diera una oportunidad ni nada de eso, pero, no sé, no la entendía, pensaba que le gustaría estar con sus amigos y no con un tío que acababa de conocer.
Al terminar de comer todos nos salimos al salón y nos sentamos en el sofá, volvimos a permanecer en silencio, hasta que Emma lo rompió.
- Bueno, Tom y yo, nos vamos a dar una vuelta, luego vengo.
Salieron por la puerta y a continuación yo me levanté y me fui a mi habitación. Me tiré en la cama y empecé a pensar.
Era rara la situación en la que estaba, en realidad Ash tenía razón, yo nunca había estado enamorado, pero puede que ahora fuera distinto, puede que de verdad sintiese algo por Emma. Lo curioso, es que no sabía como actuar, siempre han sido las chicas las que iban detrás de mí o se ponían celosas porque yo fuera con otras, pero esto nunca me había pasado a mí.
Pasé la mayor parte de la tarde encerrado allí dentro, hasta que sobre las siete o así, oí como la puerta de mi habitación se abría. Me incorporé con la esperanza de que fuera Emma la que entraba, pero no, era Ashley.
- Justin, cariño, no estés así.- Se sentó a mi lado y me acarició la cabeza.
- Déjame, Ash.
- ¿Ves como si que estás enamorado?
- Bueno, puede que tengas razón, pero da igual, Emma nunca saldrá conmigo, siempre preferirá a tíos como Tom o Nick, no como yo.
- Vamos a ver, ¿tú le has dicho lo que sientes por ella? Porque si  no lo haces ¿como quieres que salga contigo?
- En realidad, una vez se lo ‘medio-dije’.
- ¿Cómo ‘medio-dije’?
- Pues a ver, el día de la fiesta en la que se enteró de que Nick le había puesto los cuernos pues la seguí hasta su habitación y le dije que me gustaba.
- ¿Y qué te dijo?
- Pues que le diera tiempo, que no estaba preparada. Pero claro ahora la veo con ese y pues me hace pensar que me engañó como a un tonto y que en realidad no le gusto.
- Mira cielo, yo personalmente, creo que estáis el uno enamorado del otro y si me equivoco, pues ella se lo pierde, porque no va a encontrar a nadie mejor que tú, ¿sí?
- Te quiero.- Sonreí y la abracé.
- Y yo a ti.- Añadió.- Y bueno que yo venía a decirte que Ryan, Chaz, Samantha y yo nos vamos a ir a hacer turismo por un pequeño pueblo que hay cerca de aquí, ¿te quieres venir?
- No.- Me separé de ella.- No tengo ganas, id vosotros.
- ¿Estás seguro?- Asentí con la cabeza.
- Bueno, pues venimos en dos horas o así ¿vale?
- Claro.
Me hizo un gesto con la mano y se fue. A continuación oí como la puerta principal se cerraba, -se habrán ido- pensé.
Me levanté de la cama, cogí mi guitarra y me bajé a la planta baja. Cogí el picaporte de la puerta, abrí y salí fuera. Miré al cielo, estaba muy nublado, parecía que fuera a llover. Giré mi cabeza hacia la derecha y lo vi: unos metros más allá pude ver como los cuerpos de Tom y Emma estaban prácticamente justos y sus labios estaban a unos escasos centímetros de distancia.
Di una patada a la tierra, y me fui bruscamente. Busqué un lugar apartado de todo y de todos, me senté en una piedra que había en el suelo y comencé a tocar la guitarra.
Estaba molesto, muy molesto, más bien celoso o dolorido, no sé. Ahora ya me había dado cuenta de que Emma nunca había sentido nada por mí, y si me dijo que le diera tiempo fue para no decirme un simple no. Eso era lo que más me había dolido, que me pidiera tiempo para al fin y al cabo irse con otro, pensaba que teníamos la suficiente confianza como para decirme que no le gustaba. Por otra parte, no estaba enfadado con ella, en realidad, la entendía. ¿Quién iba a querer tener una relación con un tío que no ha hecho más que utilizar y usar sexualmente a las tías? Ahora que lo pensaba, era un cerdo, siempre he jugado con los sentimientos de las chicas y me ha dado igual.
Fue entonces cuando una mano se posó en mi hombro y una voz dulce me susurró un simple ‘hola’. Volví la cabeza atrás, vi a Emma. A continuación se sentó a mi lado y me miró. Yo seguía sin decir nada y entonces ella intervino otra vez.
- ¿Te pasa algo?- Me preguntó.
La miré.
- Te gusta, ¿verdad?- Aparté mi mirada.
- ¿Quién?
- Tom.
- Bueno… es muy atractivo y divertido, pero tampoco lo conozco tanto.- Hizo una pausa y prosiguió.- ¿Por qué lo preguntas?
- Os he visto antes, estabais bastante cerca el uno del otro.
- Ya, bueno, eso es lo que no me gusta de él, va muy rápido, por eso no nos hemos besado.
- Pero, si te gusta, ¿por qué no lo besas?
- Puede que yo aún no esté preparada para comenzar otra relación o simplemente puede que él no sea la persona indicada para volver a empezar.
Al oír eso último se me formó una sonrisa en la cara, - puede que no esté todo perdido.- pensé.
- Por cierto,- añadió- ¿tocas la guitarra?
- Sí, bueno, también canto, pero no se me da muy bien, la verdad.
- ¿Qué canciones te sabes?
- Es que, en realidad, yo canto canciones compuestas por mí.
- ¿Enserio? Cántame una.
- No, como he dicho antes no se me da muy bien.
- Venga, por favor.- Me puso ojitos.
- Esta bien…- Contesté.
~Narra Emma~
- Bueno, no sé si te gustará esta canción.
- Venga, seguro que sí.
Empezó a tocar unos acordes de la guitarra hasta llegar a la melodía y prosiguió con la letra.
- If I was your boyfriend, I’d never let you go
I can take you places you ain’t never been before
Baby take a chance or you’ll never ever know
I got money in my hands that I’d really like to blow [...]
Cada nota, cada palabra me producía un escalofrío que recorría cada centímetro de mi cuerpo. Cantaba bien, muy bien, tenía una voz atractiva, envolvente, que me transportaba a otro mundo, que me evadía de la realidad. Su forma de cantar, no sé porque, me hacía sentir especial, única, diferente.
- Bueno, ¿qué te ha parecido?- Me preguntó.
- Vaya.- Mi voz se fue debilitando a medida que Justin se acercaba más a mí.- Cantas realmente bien.
Fue entonces cuando sus labios estaban a unos escasos centímetros de los míos, la cual cosa no me importaba, es más, yo también tenía ganas de besarle, pero, ¿y si solo era un simple pensamiento y luego yo no quería continuar? Si eso pasase, él se enfadaría bastante y no quiero jugar con él.
Pero en aquel instante comenzó a llover intensamente, me levanté lo más rápido que pude.
- Mierda, mi ropa.- Grité.
- Venga, vamos a casa antes de que nos mojemos más.
Salimos corriendo hasta llegar a la puerta, Justin sacó la llave y abrió. No había nadie, subimos a la habitación a cambiarnos. Justin se quitó su ropa y se quedó en boxers, yo hice lo mismo, me quedé en ropa interior y comencé a buscar mi pijama.
Cuando ya lo había encontrado, él me cogió del brazo y me dio la vuelta hacia él. Me tomó de la cintura y me empezó a dar besos por el cuello hasta llegar a mi boca.
- Para… Por favor.- Susurré.- ¿Por qué te empeñas en besarme?
- Como quieres que pare, joder.- Me soltó y se dio la vuelta.- Estoy enamorado de ti, sí, puede que suene extraño saliendo de mí, pero es lo que siento. No paro de pensar en ti, de recordar tu dulce voz, tu preciosa sonrisa, tus bonitos ojos. Joder, Emma, te quiero pero no como una amiga, quiero que pase algo más entre nosotros no solo bromas, tonterías e insultos. A ver, sí quiero eso, pero también quiero poder besarte cuando me apetezca o poder darte abrazos y hacerte caricias, quiero ser tu novio, joder.
Después de esas palabras me quedé paralizada, en ese mismo instante el mismísimo Justin Bieber, el chico más popular del campus, el que se había tirado a todas las barbie’s, se me acababa de declarar. Me sentía extraña, por una parte sentía miedo, pero por otra satisfacción, y la verdad no sé por que.
- Bueno, no piensas decir nada al respecto ¿o qué?- Me volvió a insistir Justin.
Me senté a los pies de la cama, a continuación él tomó asiento a mi lado.
- Pues…- aclaré la voz- la verdad es que me gustas, pero no sé si estoy enamorada de ti, puede que simplemente sea una atracción física y ya está.
- Pero, entonces, ¿te gusto? Aunque sea lo más mínimo.
- Sí, o eso creo.
- Y ¿por qué no me das una oportunidad?
- Justin, ya te he dicho antes que no sé si estoy enamorada de ti, ¿y si solo es atracción física y simplemente habría jugado contigo?
- Pero por intentarlo no pasa nada ¿no crees?- me encogí de hombros sin saber que decir- Mira, dame una semana, si en esa semana te enamoras de mí pues lógicamente seremos novios y sino pues…
- Pero, Justin, una semana es muy poco tiempo para que una persona se enamore de otra.
- Emma, cariño- cogió un mechón de pelo que me tapaba el ojo derecho y lo echó para atrás- estás hablando con el mismísimo Justin Bieber ¿recuerdas? Mañana mismo después de mis besos estarás locamente enamorada de mí.- Rió.
- Eres tonto.- Reí.- Bueno, podríamos intentarlo ¿no?
- Obvio.- Me dijo lo más sonriente que lo había visto nunca.
- Pero, prométeme una cosa.- Dije.       
---------------------------------------------------------------------------
A ver, sé que dije que la dejaba temporalmente, pero, hay gente pues que me ha animado a seguirla y pues, bueno he decidido seguirla, aunque, no subiré muy seguido, a lo mejor un capítulo por semana ¿si?
Y bueno, lo de siempre que espero que os guste y que me pidáis siguiente en el tablón, eh. Eso sí, solo os pido una cosa, cuando me comentéis en el tablón, ponedme el siguiente, vuestra opinión y ponedme el título de la novela por favor, es que como ahora tengo otra es para diferenciar los comentarios, gracias.
Os quiero mucho<3
P.D.: Que nadie me diga que no le avisé, porque no he avisado por comentario, sino por un estado.