martes, 12 de febrero de 2013

#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 22



#Lo que no te mata te hace más fuerte~Capítulo 22

Nos tumbamos en la cama, y estuvimos hablando un rato, hasta que nos quedamos dormidos, o al menos yo.

(EMPIEZO)

Al día siguiente, un rayo de sol se coló por la persiana e iluminó mi ojo derecho, cosa que me hizo despertar. Seguí con los ojos cerrados para poder continuar durmiendo, pero, ya me había desvelado. Comencé a dar vueltas por la cama, pero nada, seguía sin poder dormirme. Abrí los ojos y cogí el móvil, miré la hora, eran las diez, no era muy tarde. Me giré hacia el otro lado y lo vi. Vi a Justin, dormido. Era precioso, su cara, su nariz, su boca, todo. Lo estuve observando un rato, pero él no se dio cuenta y continuó durmiendo. Cuando ya estaba aburrida de estar en la cama, me incorporé, lo volví a mirar y le di un leve beso en la mejilla. Pero, en el momento que me iba a levantar para bajar al salón, Justin despertó, me sujetó del brazo y me echó encima de él.
- ¿A dónde ibas?- Me susurró, al oído, sonriente.
- Buenos días, eh.- Reí.- Pues a desayunar algo.
- Buenos días, pequeña.- Rió.- Pues súbete el desayuno aquí y desayunas con tu novio, ¿no?- Me dio un leve beso.
- Claro.- Le devolví el beso.
Me hice una coleta alta y salí de la habitación. Miré a los lados, las demás puertas de las habitaciones estaban cerradas, - estarán durmiendo - pensé.
Mientras bajaba las escaleras iba cantando una de mis canciones favoritas: ‘Give Your Heart A Break’ de Demi Lovato. Pero fue entonces cuando choqué con Ash.
- Ash, ¿qué haces despierta tan pronto?
- Son las diez y media, eh bonita, no es tan pronto.- Rió.- Tenía sed, pero me vuelvo a la cama que tengo mucho sueño.- Añadió.- ¿Y tú? ¿Qué haces aquí? ¿Y además así de feliz cantando?
- Pues a por el desayuno.
- Si quieres me quedo contigo, para que no estés sola.
- No, si en realidad voy a subirme el desayuno a la habitación.- Murmuré.
- ¿Con Justin?
- Si…- Rodé los ojos mientras pensaba una buena excusa.
- ¿Tú? ¿Justin? ¿Desayunar juntos? Oh dios, dime que ha ocurrido un milagro y habéis follado.- Gritó efusiva.
- ¡Hala! ¿Qué dices Ash? Tan solo vamos a desayunar y ya está.
- Sí, sí, oye que yo no soy como una madre, eh. Que si os acostáis a mi me lo puedes contar.
- Qué pesada eres Ashley, que no pasa nada, solo somos amigos.
- Bueno, vale, antipática.- Rió.- Luego nos vemos.- Me dio un beso y subió las escaleras algo rápida.
Entré en la cocina, y, preparé dos tazas de café, hice unas tostadas y lo coloqué todo en una bandeja. Cogí el desayuno y comencé a subir las escaleras.
Cuando entré por la puerta de la habitación me quedé algo extrañada. ¿Qué coño hacía? Me acababa de encontrar a Samantha vestida con tan solo unas bragas y una camiseta tan corta que se le veía el ombligo, sentada en la cama, hablando con Justin y sonriendo tontamente.
- Eh… ¿Hola? – Dije con los ojos totalmente abiertos y con las cejas arqueadas.
Pero, al parecer, ese comentario no hizo que Samantha se inmutara.
- Bueno, Sam, vete ya, ¿no?- Dijo Justin sonriendo.- Emma y yo debemos hacer un  trabajo para mañana – cosa que era mentira – y te resultará un tanto aburrido.
- Claro, Jus.- Respondió sonriendo como una boba.
¿Sam? ¿Jus? ¿Enserio? Se conocían de un par de días ¿y ya se llamaban así? En fin…
Samantha se levantó de la cama, me miró de arriba a abajo con algo de desprecio y salió por la puerta.
- Vaya, parece que os habéis caído muy bien… - Dije incrédula mientras dejaba la bandeja en la cama.
- Tampoco la conozco mucho, solo hemos hablado hoy, así que tampoco puedo decir mucho de ella, ni ella de mí.
- Pues chico, llego a entrar un poco más tarde y ya te abría devorado con la mirada.- Dije observando el móvil.
- Eh, - sujetó mi cabeza haciendo que lo mirase - ¿estás celosa? – Sonrió.
- ¿Yo? JA-JA Por favor.
- Uy, que Emma se pone celosa…- Rió burlesco.
- No estoy celosa, ¿sí? Así que ahora desayuna y calla.
- Como quieras. Pero, recuerda: - volvió de nuevo mi cabeza hacia él, miró mis labios y a continuación me miró a los ojos - ahora soy solamente tuyo, de nadie más.- Y después de esas palabras que formaron una sonrisa en mi rostro, comenzó a besarme de aquella forma que solo él sabía.
Unos segundos después dejamos de besarnos.
- Bueno, ¿desayunamos?- Me preguntó.
- Claro. – Sonreí.
De repente noté como había algo en mi espalda que me hacía estar incómoda, me giré a ver que era y vi un móvil. Un móvil que nunca antes había visto, porque mío no era y creo que de Justin tampoco.
- ¿De quién es? – Pregunté desconcertada a Justin.
- Debe de ser de Samantha, si quieres dámelo y se lo llevo.
- No, tranquilo, ya se lo llevo yo.
Me levanté de nuevo de la cama y salí de la habitación. Me dirigía a la habitación de Chaz y Samantha pero fue entonces cuando la vi subiendo por las escaleras.
- ¡Sam!- Exclamé.
- Samantha.- Me dijo una vez que se encontraba en frente de mí.
- ¿Qué?
- Que para ti soy Samantha.- Contestó de forma borde.
- Ah, bueno, pues Samantha.
- ¿Qué quieres?
- Toma, te dejaste tú teléfono en nuestra habitación.- Le extendí el teléfono.
- Ah, vale.- Lo agarró de forma brusca y se fue a su habitación.
Después de esa agradable conversación – valga la ironía- volví a la habitación y volví a tumbarme en la cama.
- Has tardado mucho.- Me dijo Justin.
- Solo he tardado dos minutos.
- Eso es mucho, te echaba de menos.- Sonrió y volvió a besarme.
- Que tonto eres.- Dije encima de sus labios.
- Lo sé.- Rió.
Me separé de sus labios y bebí un trago de café.
- Y… Justin…- Comencé diciendo.
- Dime.- Me interrumpió.
- ¿De qué habéis hablado Samantha y tú? – Dije mirando hacia la ventana.
- Pues… Nada, solo me ha dado los buenos días y ya está, no mucho más.- Hizo una breve pausa y continuó.- Parece simpática.
‘Ya, claro, eso es lo que tú te crees.’ Dije para mi misma.
- Ah, seguramente.- Mentí a desgana.
- Oye, que ella será muy maja, pero más perfecta que tú ni en sus mejores sueños.- Susurró a mi oído.
Yo tan solo me limité a sonreír y volver a besarlo.
- Justin… - Susurré próxima a su boca.- Debemos ir bajando, la gente va a comenzar a sospechar.- Reí.
- Vale… - Aceptó algo insatisfecho.- Bueno, voy a ducharme, ve bajando tú si quieres.
- De acuerdo.- Recogí todo lo del desayuno y le di un leve beso en los labios.
Comencé a bajar escalones, cuanto más me aproximaba al salón mejor podía oír las voces de los chicos. Vi como Samantha me miraba con malicia y algo de odio, cosa que me intimidaba un poco. Intenté pasar desapercibida, pero no hubo suerte, tropecé con un último escalón, lo cual provocó que la bandeja cayera al suelo y las tazas se rompieran en pedazos.
Ashley se levantó rápidamente a ayudarme a recogerlo. Cuando las dos nos agachamos para recoger los pedazos de las tazas que yo acababa de romper, me miro a la cara y me susurró:
- ¿Ocurre algo, Emma?
Alcé la mirada y miré a Samantha, pero al segundo volví a mirar a Ash.
- Eh, no, nada, tranquila. Es que soy muy torpe y pues tropecé y caí.
- Ah, vale. Bueno, vamos a llevar esto a la cocina, no vaya a ser que alguien se corte.
Nos levantamos y llevamos hasta la cocina los restos de aquel desastroso desayuno.
- ¿Estás segura de que no te pasa nada? – Me volvió a repetir.
En verdad, quería contarle lo que había sucedido esta mañana en la habitación con Samantha, pero, no le puedo contar nada a Ash respecto a Justin y yo y, conociéndola, si se lo contase, comenzaría a decir que estoy celosa y que me gusta Justin, por lo tanto, decidí no contárselo para ahorrarnos malentendidos.
- No, de verdad.
- De acuerdo. Por cierto, Justin y tú deberíais comenzar a hacer las maletas, dentro de poco comeremos y poco después volveremos al campus, ¿si?
Asentí con la cabeza y le sonreí.
Después de haber recogido el desastre que yo había causado, subí a mi habitación, en la cual aún seguía Justin en el baño duchándose.
Comencé a guardar y preparar todas las cosas para luego tenerlas ya listas.
A los diez o quince minutos, la puerta del aseo se abrió, y salió Justin, recién duchado y con tan solo una toalla sujetada a la cintura.
- Hola, cariño.- Me dijo Justin mientras rodeaba mi cintura con sus brazos y me besaba.
- Hola otra vez.- Sonreí y le seguí el beso.
Se me quedó mirando un instante en silencio, luego sonrió y volvió a besarme.
- ¿Pasa algo? – Le dije mientras lo besaba.
- Nada.- Susurró sonriente.
- Vale.- Sonreí.- Deberías vestirte, vas a coger frío.
- ¿Es que no te gusta verme así?- Señaló su cuerpo y sonrió pícaro.
- Venga, ve a cambiarte.- Repetí.
- De acuerdo.- Sonrió y entró de nuevo al aseo.
Vale, sí, Justin estaba bueno, muy bueno, pero yo de momento no quería nada de eso, no sé si por miedo o vergüenza, no sé, pero como ya le dije, por ahora no quería sexo ni nada y pues tampoco quería que confundiese mis intenciones, por eso, cuantas menos tensiones, se podría decir, mejor.
[…]
Ya teníamos todo preparado y metido en los coches. Ahora solo faltaba que comiésemos y volviéramos. Nos encontrábamos todos en la cocina, a punto de comenzar a comer. Miré a Samantha, no le quitaba ojo a Justin, cosa que me molestaba. De repente, volvió su mirada para observarme a mí, pero con otra mirada diferente. Con una mirada cargada de odio, desprecio, rencor o algo por el estilo, y, ¿por qué? La verdad es que no lo sabía, que yo supiera, no le había hecho nada, es más es que no habíamos llegado a dirigirnos la palabra hasta esta mañana.
Miré hacia otro lado, hacia el lado de Ash, ella seguía ahí, tan sonriente como siempre, tan alegre, tan feliz. Y pensar que hace no mucho yo pensaba, por así decirlo, que Ash sería otra barbie más. Pero no, era una chica realmente perfecta, era guapa, encantadora, con sentido del humor, me alegraba tenerla como amiga, ya que con Amy ya no era así.
Al decir ese nombre, Amy, un escalofrío recorrió mi cuerpo y una sensación de añoranza y tal vez algo de malestar me invadió. Justin lo había notado, había notado que algo me acababa de suceder, que estaba en mi mundo, por la cual cosa, por debajo de la mesa, para que nadie nos viera, me cogió de la mano y me hizo un gesto con la mirada como diciendo: ‘¿Estás bien?’ al lo que yo me limité a asentir, disimuladamente, con la cabeza y sonreír falsamente.
Bebí algo de agua y dejé de pensar en ella, Amy. Volví a mirar a Samantha, la cual continuaba mirándome de la misma manera que antes, cosa que ya me estaba empezando a intimidar, - tranquila, Emma, ya se le pasará y sino, no importa, no tienes porque hablarle nunca más.- me dije para mi misma.
Terminamos de comer y descansamos unos veinte minutos o así.
Cuando ya era la hora de salir, todos recogimos lo poco que nos quedaba dentro de la casa y salimos al exterior. Ash, con la llave, cerró la puerta de la casa. En el momento que terminábamos de meter el equipaje en los coches, Tom, vino algo apresurado hacia mí.
- ¡Emma! – Exclamó.
- Oh, Tom, hola.
- No te despediste de mí.- Dijo mientras se rascaba la nuca.
- Lo siento, no me acordé, estuve liada con esto de recoger y tal.
- Bueno, no importa.- Sonrió.- Me alegro de haberte conocido y haber si nos vemos algún día.- Dijo mientras me daba dos besos y un abrazo algo efusivo.
- Eh… Sí, claro, algún día.- Sonreí y le seguí el abrazo.
Me quedé mirando a Justin, no parecía muy alegre con el abrazo que Tom me había dado, por lo tanto, abrió la puerta de su coche, montó y esperó a que yo también montara.
Una vez que ya me había despedido de Tom y que el coche en el que iban Ryan y demás habían arrancado para comenzar el viaje, monté en el coche de Justin.
Antes de que Justin girara la llave del coche para arrancar, intervine:
- Oye, ignora el comentario de Tom, no pienso quedar con él.
- De acuerdo.- Me dijo mirándome a los ojos.
- ¿Estás enfadado?- Pregunté.
- No, es que, no sé… no me gustó que te abrazaras con el Tom ese.- Masculló entre dientes.
Reí leve.
- ¿Por qué?
- No sé, quiero que seas mía.- Dijo mirando hacia la alfombrilla del coche.
- Y soy tuya, eso tenlo claro.- Sonreí y lo besé.
Arrancó el coche y pusimos rumbo a Stratford.
~Narra Justin~
A mitad del camino, solté una mano del volante y agarré la mano de Emma. Giré la cabeza y la miré, estaba dormida. De repente abrió los ojos, me miró, sonrió y susurró:
- Mira a la carretera, no quiero perderte en un accidente de coche.
Esas palabras me hicieron sonreír y así hice, volví a mirar a la carretera.
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Hola:3
A ver, siento haber tardado en subir, pero últimamente tengo demasiados problemas, lo siento de verdad. En el momento que pueda, os juro que intentaré subir más a menudo o unos cuantos capítulos seguidos.
Respecto al capítulo, creo que este ha sido un poco más largo, ¿no? Bueno y que espero que os esté gustando la novela, porque en verdad a mi no es que me agrade mucho, pero bueno.
Muchísimas gracias a las que seguís ahí, os lo digo de corazón, gracias.
Os quiero<3